Los tendones extensores de la mano se encuentran muy superficiales, cerca de la piel del dorso y se lesionan más frecuentemente que los tendones flexores, situados en la cara palmar. Pueden verse afectados por heridas punzantes, incluso con traumatismos cerrados.

Diagnóstico de una lesión tendinosa

El diagnóstico de este tipo de lesiones que afectan a la mano y la muñeca, se realiza mediante la exploración física y su tratamiento requiere cirugía en la mayoría de los casos. La recuperación implica cierto tiempo de inmovilización (habitualmente unas 3 semanas) y un período posterior de fisioterapia, necesario para recuperar la movilidad.