La reconstrucción mamaria se indica cuando existe un defecto en la forma de la mama, ya sea congénito por malformaciones o adquirido secundario a cirugía del cáncer de mama, traumatismos o complicaciones de prótesis mamarias. De todas estas causas de alteraciones mamarias, el cáncer de mama representa la gran mayoría.

 

Reconstrucción mamaria. Extrusión protésica. Intervención realizada en el extranjeroSe ha retirado la prótesis extruida y se observa retracción del polo inferior Aspecto final de la reconstrucción tras expandir el polo inferior y poner unas prótesis nuevas

 

 

En la actualidad, el cáncer de mama es el más frecuente en la mujer, representando el 15% de todos los casos de cáncer femeninos, pero representa sólo el 7% de todas las muertes.

Actualmente y gracias a la mejora de los tratamientos médicos (quimioterapia, hormonoterapia, radioterapia y anticuerpos monoclonales), así como de los tratamientos quirúrgicos (resección oncológica y biopsia selectiva del ganglio centinela con o sin linfadenectomia), el cáncer de mama tiene una supervivencia a los 5 años desde el diagnóstico de la enfermedad del 89,4%.

Tras la cirugía oncológica, que consiste en la extirpación del tumor y de los ganglios linfáticos en el caso de que también estén afectos, se crea un defecto en la mama que puede ser parcial, cuando solo se reseca el tumor con una pequeña zona de la mama (tumorectomia o cuadrantectomia), o completo cuando se reseca la mama entera (mastectomia).

La misión del cirujano plástico, será la de reconstruir la alteración de la forma mamaria, sea cuál sea la causa, devolviendo la morfología en el caso de que se haya realizado una cirugía conservadora o de defectos parciales, o reconstruyendo la mama por completo en el caso de una mastectomia.

Existen numerosos estudios que hablan a favor de la reconstrucción mamaria, pues mejora la autoestima y el estado psicológico de la paciente tras pasar por la cirugía oncológica, dicha mejora es aún mayor en el caso de la reconstrucción mamaria inmediata (cuando está es posible), pues la paciente entra a quirófano para quitar el cáncer y se despierta con la mama reconstruida, lo que evita que la paciente tenga la imagen y la sensación de haber perdido la mama, disminuyendo el estrés psicosocial, la sensación de abandono y el deterioro de la imagen corporal.

El cirujano plástico cuenta con numerosas opciones reconstructivas, desde utilizar los propios tejidos de la paciente (reconstrucción autóloga), ya sean de la propia mama, de la región abdominal, de la espalda o injertos grasos, hasta utilizar prótesis de silicona (reconstrucción heteróloga).